Los Pirates no frenan el mercado


Image credit: © Brett Davis-USA TODAY Sports

Traducido por Carlos Pérez

Los Pittsburgh Pirates traspasan al C Jacob Stallings a los Miami Marlins por el LD Zach Thompson, LD Kyle Nicolas, y el OF Connor Scott.
Parece que el experimento de Jorge Alfaro ha alcanzado su conclusión: no solo para Miami, sino para toda la liga. La otrora venerada gran promesa, pieza clave de dos grandes tratos (por Cole Hamels en 2015 y por J.T. Realmuto en 2019), había jugado su última carta para los Marlins, jugando como titular solo 10 juegos en el jardín izquierdo tras perder su trabajo en la receptoría en beneficio de Sandy Leon y Alex Jackson. Alfaro solo tiene 29, lo que es equivalente a 26 en años para jugadores que no son receptores; Stallings tenía 24 partidos en su historial a esa edad. Y sin embargo los Pirates lo vieron y observaron su situación actual en la receptoría, que incluye:

  • Michael Perez, recientemente enviado a Triple-A, que batea como si no estuviera acostumbrado al concepto del espacio tridimensional
  • Jamie Ritchie, que pasó tres años en Triple-A, no pudo entrar en la plantilla 2021 de los Arizona Diamondbacks, y es casi mejor que Michael Perez
  • Jason Delay, un receptor de 26 años elegible para la Regla 5 en Doble-A que registró un OPS de .740 en la universidad, y no ha bateado bien desde entonces

Y pensaron, sí, Alfaro probablemente no merezca la pena.

Mientras tanto, Jacob Stallings podría no ser un Pirata, según su competencia y su elegibilidad para el arbitraje, y por eso busque climas más cálidos. Si hay alguna sorpresa para el consistente receptor, es que su mercado no puede darle más. La cantidad de receptores en la agencia libre requiere una lente de aumento. Yan Gomes, que proporcionó valor similar (mejor bateo, peor defensa), solo recibió un trato de dos años y $13 millones, y aún así Stallings está bajo contrato por tres, tiene dos años menos, y tiene un salario dependiente de la sabiduría de una colección de árbitros que valoran las estadísticas defensivas que existían cuando Steve Yeager introdujo la visera con protector frontal de cuello.

Los Marlins saben lo que consiguen con Stallings, porque ha registrado números idénticos desde su temporada de novato: un perfil ofensivo orientado al OBP que se asienta en el rango de 90-100 de DRC+, y excelentes números defensivos en términos de mascoteo, bloqueo, y lanzamiento. No hará a nadie olvidarse de J.T. Realmuto; probablemente no hará a nadie olvidar a Jorge Alfaro, por diferentes razones. Pero es una solución instantánea a uno de los principales problemas de Miami, mientras el equipo trata de ensamblarse para uno de sus esporádicos intentos de llegar al Juego de Comodines.

Mientras tanto, los Pirates recibieron tres jugadores de vuelta en sus esfuerzos continuos de tratar el juego del béisbol como un experimento de ciencia de instituto utilizando una banana podrida para atraer moscas de la fruta. El nombre más reconocible es Zach Thompson, que los Marlins escogieron como agente libre de ligas menores antes de 2021. Las lesiones de Sixto Sánchez y Elieser Hernandez empujaron al diestro hacia la rotación para la mitad de la temporada, y se mantuvo razonablemente bien, registrando un DRA a nivel promedio de la liga y una ERA de 3.24 bien por debajo del promedio de la liga. Tiene el repertorio habitual de cuatro lanzamientos, todos un poquito más lentos que la media, pero dibuja las esquinas bien y su bola rápida genera mucha rotación, lo que produce más fallos de los que podrías pensar, incluso en el momento en el que el bateador está abanicando. Su rendimiento bajó en el verano, quizás por un salto en su carga de trabajo, y se ajustó bien a un movimiento hacia el bullpen en el otoño. Si puede mantener sus niveles actuales de lanzamiento, es un cuarto abridor en quien confiar, algo que puede sonar como un insulto, pero jamás lo es.

Mientras tanto, los prospectos: Nicolas es uno de esos abridores de cuatro lanzamientos que en realidad es un abridor de tres lanzamientos con dos lanzamientos slurvy que probablemente sea un relevista de dos lanzamientos. Scott, mientras tanto, fue un antiguo prospecto juvenil que podría cubrir los tres puestos del jardín con aplomo, pero no puede generar poder al bate. Regresó de su año inactivo considerablemente más grande, lo que tuvo un efecto considerable en su ofensiva, y también un efecto considerable en su defensa. De camino a un inicio en 2022 en Doble-A, su rendimiento medio probablemente sea el de cuarto jardinero. Ambos prospectos son aptos para ser incluidos en un traspaso de bajo calibre que libere espacio salarial.

Los Miami Marlins fichan al RF Avisaíl García con un contrato de cuatro años y $53 millones.
Si un lanzador fue el mayor vacío de la alineación de los Marlins, el jardín fue el segundo. Apartaron a todo el conjunto (Corey Dickerson, Starling Marte, y Adam Duvall) en el cierre del mercado de traspasos y dejaron jugar a los chicos, y aunque los chicos jugaron muy bien, no hubo suficiente de ellos. Garrett Cooper registró una buena línea una vez más (105 DRC+) salvo por la importantísima columna G, perdiéndose casi la mitad de la temporada entre una distensión lumbar y un esguince de codo. Tampoco es que esté hecho a medida del jardín de todas formas. Entre tanto, los novatos Bryan De La Cruz (99 DRC+) y Jesus Sanchez (94 DRC+) mostraron algo de promesa, pero ninguno necesita que le caiga un trabajo encima justo ahora. Además, la profundidad entre ellos fue abismal.

Es difícil usar tablas partidas de la temporada para un equipo que intencionalmente se partió en dos gracias al mercado de traspasos, pero no hay duda de que los Marlins necesitaban ofensiva desesperadamente; su DRC+ de 82 fue el último en 2021. García subirá seguramente ese número en 2022. Estéticamente, encaja bien en la ofensiva de los Marlins: solo Salvador Pérez buscó más lanzamientos que García la pasada temporada, y solo los Royals hicieron más que los Marlins como equipo. No es lo que llamarías un bateador de contacto. Por supuesto, cuando lo hace, su velocidad de salida sigue estando en lo alto de los cuadros, y eso es todo lo que se necesita en este negocio, siempre que lo hagas con suficiente regularidad.

Hay una preocupación de que el ISO de .228, su mejor marca personal, fuera motivado por una subida repentina de la ratio HR/FB (26.1%, comparado con el 17.3% de su carrera). Afortunadamente estamos lejos de la era de despreciar ese tipo de aberraciones como cambios de swing, especialmente desde que, a pesar de su rendimiento inconsistente, García mantiene un enfoque sorprendentemente consistente al plato. Sus ratios para cazar bolas, abanicar y contactar, y sus ángulos de lanzamiento son bastante estables año a año. Él es lo que es, y en general, funciona. Defensivamente, García todavía es ligero de pies y fuerte de brazo; aguantará en el jardín derecho admirablemente, pero probablemente no debería cubrir más el centro en los días libres.

Tuvimos a García en el 30º puesto de nuestro Top 50 el pasado mes, lo que es probablemente algo más bajo que el consenso. Eso se uno a lo que podría ser el elemento más sorprendente del trato en su conjunto: su duración. García ha registrado solo dos temporadas con un DRC+ por encima del promedio, en 2021 y 2017. Por supuesto, nuestra métrica nunca va a amar un enfoque con bajo OBP, y en el caso de García, es muy fácil entender por qué: el perfil de todo o nada es vulnerable a un montón de rachas de “o nada”, lo que significa que el toletero nunca ha sido capaz de ensamblar temporadas seguidas de calidad.  Eso, combinado con la duración del contrato cubriendo la brecha de 33 a 34 años donde muchos bateadores, particularmente los del tipo de abanicar y fallar, se caen de un desfiladero similar, y la disponibilidad de agentes libres (Nicholas Castellanos, Michael Conforto, Jorge Soler) con registros más limpios, hace que no puedas más que sentir que los Marlins están tomando una cantidad inesperada de riesgo. Aunque quizás no importa; con un contrato de cuatro años, la única certeza es que estará jugando en algún lugar, después de la próxima gran temporada de ventas.

Impacto de Fantasía

Avisaíl Garcia ( – )
Durante las últimas temporadas, salvo que tuvieras a Garcia en tu equipo (o leyeras artículos de fantasía en BP), no has tenido idea de lo bueno que ha sido. A pesar de postear números sólidos de poder/velocidad, y apuntarse un buen promedio, Garcia ha deambulado principalmente en las listas de waivers, malgastando rendimientos por encima del promedio de fantasía, gracias a números de porcentaje de plantilla mediocres. La alineación de Miami no es genial, pero obviamente no habrá competencia para que Garcia registre 500 viajes al plato. Si está sano, Garcia debería anotar 25-30 cuadrangulares y robar 10 bases. Y muy probablemente estará disponible en la lista de waivers en todas partes.

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