Enfrentarse a un lineup de Trouts: Edición del 2021


Image credit: Jayne Kamin-Oncea-USA TODAY Sports

Traducido por Pepe Latorre

Sabes bien, como cualquiera que visita esta web, que en la actualidad hay multitud de estadísticas en el béisbol. Amplían nuestro conocimiento del juego. También demuestran lo que un número significa.

Las recién finalizadas Series Mundiales son muy ilustrativas. Yuli Gurriel abrió la parte inferior de la segunda entrada del primer juego con un lineazo que después de impactar en la pierna de Charlie Morton rebotó hacia Freddie Freeman para acabar en out. Más tarde supimos que el batazo rompió el peroné de Morton. Morton, no obstante, retiró a los siguientes tres bateadores que enfrentó. Uno de ellos, el último out de la segunda entrada, fue el receptor de los Astros Martín Maldonado.

​​Sabemos que Morton fue un muy buen lanzador en 2021. Tuvo una efectividad de 3.345, un FIP de 3.17 y un DRA de 3.32. Entre los calificados, esas cifras se ubicaron en el puesto 17º, 10º y séptimo, respectivamente. Pero si lo enfocamos de otra manera vemos que los bateadores batearon .203/.281/.309, con un OPS de .591 cuando Morton estaba en el montículo. Sabemos que eso es bueno, porque los bateadores de MLB tuvieron un OPS general de .728 el año pasado. Pero para ponerlo en contexto, este año Maldonado bateó .172/.272/.300 con un OPS de .573. Eso no está muy lejos de la línea de Morton contra los bateadores. Entonces podemos decir que Charlie Morton convirtió a los bateadores rivales en Martín Maldonado.

En el lado opuesto tenemos a Patrick Corbin de Washington. Lideró la Liga Nacional en derrotas, cuadrangulares y carreras limpias permitidas. Los bateadores le castigaron con una línea de bateo de .286/.345/.510 y un OPS de .855. Jared Walsh bateó .277/.340/.509 con un OPS de .850. Se podría decir que Corbin tenía una efectividad de 5.82, un FIP de 5.40 y un DRA de 5.49. O se podría decir que convirtió a los bateadores rivales en Jared Walsh.

​​Creo que este tipo de comparaciones, además de ser divertidas, agregan contexto. No son del todo necesarias. Ya sabemos que Morton fue bueno y Corbin no. Pero es evocador decir que Morton convirtió a los bateadores en Maldonado. O que los bateadores que enfrentaron a Corbin rindieron siempre al nivel de Walsh.

Si esta discusión le resulta familiar le doy las gracias por leer mis artículos. He escrito sobre ello los últimos años y lo estoy haciendo de nuevo. Si podemos hacer este juego con lanzadores, ¿por qué no con bateadores? Por supuesto, no hay efectividad para los bateadores. Pero hay dos métricas que se asemejan.

Una es FIP. La mayoría estamos familiarizados con el FIP; utiliza los eventos de lanzamiento sobre los cuales un lanzador tiene control (bases por bolas, bateadores golpeados, ponches y homers) para crear una cifra similar a la efectividad. Otra métrica es el Component ERA (CERA), una estadística inventada por Bill James. Se necesitan los corredores en base que un lanzador cede a través de hits, bases por bolas y bateadores golpeados para calcular la efectividad. El FIP elimina las bolas en juego. El CERA elimina la secuenciación. Ambos pueden darnos información sobre el desempeño subyacente de un lanzador que la ERA podría tergiversar. Por ejemplo, el ganador del premio Cy Young de 2018, Blake Snell, tuvo una efectividad decepcionante de 4.29 en 2019. Pero su FIP de 3.35 y su CERA de 3.72 sugieren que fue mejor que su efectividad.

FIP y CERA no son los únicos estimadores de ERA que existen. El más destacado de ellos es nuestro Deserved Run Average o DRA. DRA, sin embargo, es un modelo mixto, no apto para un cálculo rápido en una hoja de cálculo. Así que voy a utilizar FIP y CERA.

Podemos aplicar FIP y CERA a las estadísticas de un bateador para responder la siguiente pregunta: ¿Qué haría un lanzador que se enfrenta solo al Jugador X? La fórmula de FIP es bastante simple:

(13 x HR + 3 x (BB + HBP) – 2 x K) / IP + FIP constante

El FIP constante cambia de un año para otro. Es la cifra que hace que el FIP agregado sea igual al promedio de la liga. En BP calculamos la constante para cada liga. En 2021 fue 3.205 en la Liga Americana y 3.118 en la Liga Nacional.

Calcular la CERA es más complicado. Tiene tres pasos. El primero es calcular las Bases Totales del Lanzador (PTB), que es

0.89 x (1.255 x (H – HR) + 4 x HR) + 0.475 x (BB +HBP – IBB)

El segundo es crea una CERA preliminar.

9* ((H + BB + HBP) x PTB) / (BFP x IP) – 0.56

El tercer paso solo es necesario si la CERA resultante es inferior a 2.24. Entonces usamos esta fórmula en su lugar:

0.75* 9* ((H + BB + HBP) x PTB) / (BFP x IP)

Problema principal: FIP y CERA usan entradas lanzadas. No hay una columna en las estadísticas de los bateadores para IP. Pero resulta bastante fácil de crear. Las entradas lanzadas son el número de outs que ocurren con un lanzador en el montículo dividido por tres. Podemos estimar aproximadamente los outs de un bateador restando hits de los turnos al bate y agregando dobles jugadas y hits de sacrificio. Sí, lo sé, errores, outs en las bases, dobles jugadas no producidas por rodados y todas las demás cosas. Pero está lo suficientemente cerca. Así fue en 2021:

(161.941 at bats – 39.484 hits + 3.831 DP + 766 SH + 1.143 SF) / 3 = 42.732 1/3

Hubo 42.615 entradas lanzadas en MLB el año pasado. Esa es una diferencia de aproximadamente un cuarto del uno por ciento. ¡Suficientemente cerca!

Aquí están los quince bateadores que en 2021 consiguieron el mejor FIP ante los lanzadores (mínimo de 100 apariciones en el plato):

Un par de apuntes. Primero, ¿Yasmani Grandal? Sí, Yasmani Grandal. Pasó 52 días en la lista de lesionados por una cirugía de rodilla y disputó solo 93 juegos acumulando 375 apariciones en el plato. ¿Pero si solo bateó .240/.420/.520? Ignora esto. Entre los jugadores con 350 apariciones en el plato, su OPS de .940 fue el noveno de las Mayores. Su 147 en DRC+ fue tercero. ¡Fue realmente bueno!

Y en segundo lugar, Schwarber, que como puedes ver, aparece dos veces en la lista por sus períodos en la Liga Nacional y la Liga Americana. Rosario no. Su FIP con Cleveland fue de un impresionante 3.90. En caso de que estuvieras haciendo otra cosa en octubre, Rosario bateó .254/.296/.389 en Cleveland y .271/.330/.573 en Atlanta. Si combinamos los números de Schwarber y Rosario, los nuevos bateadores del puesto 14 y 15 son Fernando Tatis Jr. (6.80) y Jorge Soler (Atlanta 6.60) o si prefieres los números de la temporada completa, el nuevo fichaje de Atlanta, Manny Piña (6.58).

Los bateadores que generaron el CERA más alto son un poco diferentes, pero sin sorpresas:

Cada año titulo esta pieza “Enfrentarse a un lineup de Trouts”. Gracias a nuestro héroe por ser absolutamente devastador (.333/.466/.624) en sus 146 apariciones en el plato, y logrando la mejor CERA. Y se ve lo que pudo haber sido Acuña (82 partidos jugados), Robert (68) y Buxton (61). Además, la CERA de todo el año para Schwarber y Schwindel fueron 7.18 y 7.20, respectivamente, por lo que están legítimamente en la lista. Finalmente, ¿podemos todos tomarnos un momento para considerar la maravilla que es Joey Votto?

El problema de estas listas es que no son realmente análogas a lo que dije antes sobre los lanzadores, simplemente porque no hay una analogía para Maldonado entre los pitchers. Ningún lanzador que tenga una efectividad de 8.42 o 11.45 se queda en las Mayores. La efectividad más alta entre los lanzadores con al menos 50 entradas lanzadas fue el 8.25 de J.C. Mejía. Tuvo un año terrible, pero a los lanzadores que se enfrentaron a bateadores como Grandal, Trout, Soto y Guerrero les fue peor.

Por supuesto, no todos los bateadores son buenos. Según el FIP, aquí están los diez bateadores que hicieron que los lanzadores se lucieran esta temporada:

Marsh y Alfaro son los únicos tipos en esta lista que tuvieron más de 150 apariciones en el plato. El bateador con el ranking más bajo con más de 350 apariciones en el plato fue Jackie Bradley Jr., 428 PA y 2.47 FIP. El clasificado más bajo que calificó para el título de bateo fue Michael A. Taylor, 3.06 FIP.

Estos diez bateadores fueron los más fáciles para los lanzadores según la CERA:

Martín Maldonado tuvo un año difícil con el bate, pero empezó cada uno de los partidos que los Astros disputaron en octubre, No se puede decir lo mismo de Robel García.

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