El experimento de la Liga Nacional con el bateador designado natural: el 2022 y más allá


Image credit: Orlando Ramirez – USA TODAY Sports

Traducido por Pepe Latorre

Esta serie de artículos están basados en la presentación que se ofreció en el Simposio Virtual sobre analítica SABR 2021, acontecido entre el 11 y el 14 de marzo del año en curso.

En esta serie he repasado la historia del bateador designado, el rendimiento de los bateadores de la Liga Nacional que fueron utilizados como designados sin prácticamente previó aviso en el 2020 acortado por la pandemia, y las estrategias que emplearon esos equipos de la Liga Nacional durante dicha temporada. Hay un presentimiento generalizado de que todos los equipos de las Grandes Ligas adoptarán el DH en 2022, ¿qué podemos esperar?

La conclusión, basada en este análisis, es que no será un éxito total. Los bateadores, en promedio, se desempeñan peor cuando son bateadores designados que cuando juegan en el campo. Esto no quiere decir que Nelson Cruz necesite pasar más tiempo en los jardines, pero sugiere que no deberíamos asumir que JD Davis, si es bateador designado a tiempo completo, igualará el OPS de .820 acumulado por JD Davis en 2021 cuando fue tercera base a tiempo completo (cuando no estaba en la IL). Y aunque los equipos utilizarán diferentes estrategias, lo mejor, como era de esperar, será usar a un buen bateador como DH a tiempo completo. Y esto no es algo que se consiga fácilmente.

Todo lo anterior está supeditado a que en 2022 haya un bateador designado en la Liga Nacional. ¿Lo habrá?

A favor del DH universal

Una imagen vale más que mil palabras. Así que meto esta foto y consigo que me paguen lo mismo pero escribiendo mil palabras menos.

Las barras rojas son el porcentaje de apariciones en el plato que terminaron en ponches. Los lanzadores de la Liga Nacional se poncharon en el 44% de sus apariciones en el plato en 2021, estableciendo un récord histórico. La línea negra es el OPS+ de Baseball-Reference, una estadística que combina porcentaje de embasado y el slugging ajustado al parque y a la temporada, establecido en una escala donde 100 es el promedio de la liga. Entre los clasificados al título de bateo de la MLB, Bryce Harper lideró la competición con un OPS+ de 179, mientras que Kyle Seager y Matt Chapman, con 100, estuvieron exactamente en el promedio. El peor, de lejos, fue Kevin Newman de Pittsburgh, con 56. Los lanzadores de la Liga Nacional promediaron -19. Kevin Newman y su línea de bateo (.226/.265/.309) estuvieron más cerca de Mookie Betts (128 de OPS) de lo que los lanzadores de la Liga Nacional estuvieron de Kevin Newman. Los lanzadores de la Liga Nacional batearon .110/.149/.140.

¿A dónde vas con un .110/.149/.140? Podría pensarse que “si practicasen más el bateo serían mejores”. Pero el mejor registro de bateo de los lanzadores de la Liga Nacional en 52 años de juegos divisionales (excluyendo 2020, por supuesto) se dió en 1974, cuando batearon para .165/.208/.204. Nunca han bateado bien. Podría decirse que hay excepciones a la regla, pero no las hay. ¿Madison Bumgarner?  Su promedio de por vida es 172/.232/.292 con un 44 de OPS+. Zack Greinke, .225/.262 /.336 y un 60 de OPS+ (actualmente es un agente libre y tal vez los Pirates puedan ficharlo para que juegue como campocorto). En la década de 1980 Don Robinson era considerado un buen bateador. Bateó .231/.252/.330 con un 62 de OPS+. En el cambio de siglo, Mike Hampton era conocido por su bate. Bateó .246/.294/.356 con OPS+ de 67. Hampton, de hecho, tiene el mejor OPS+ registrado por un lanzador con al menos 500 apariciones en el plato en la era del juego divisional (gracias Stathead Baseball), y fue un 33% peor que el promedio de la liga. No existe un lanzador que pegue bien, y no lo ha habido durante décadas y décadas. Solo hay lanzadores que no son tan malos como los demás.

Se puede argumentar que esto no importa, que el béisbol debe ser jugado por dos equipos de nueve peloteros. Está bien, ¿pero tiene que ser uno de esos nueve jugadores algo más que un out casi automático?

En contra del DH universal

El argumento contra el DH universal es ese mantra tradicionalista descrito anteriormente. A mí no me convence nada, pero es un argumento legítimo. Pensar que los lanzadores deben batear está bien. No es una tara moral. Tampoco lo es pensar lo contrario. Dos personas sensatas pueden no estar de acuerdo.

Se podría pensar que la MLB no es demasiado sensata, o que es la MLBPA la que no lo es. O que ninguna de las dos lo es. Pero aparentemente están de acuerdo. Ambas parecen querer un DH universal. Así que lo conseguiremos, ¿verdad?

Permíteme ser la voz disidente. No es que ambos lados no lo quieran. Un bateador designado universal evitará las lesiones de los lanzadores, algo que agradan tanto a los propietarios como a los jugadores. Mejorar el rendimiento ofensivo de la liga, lo que agrada a los propietarios. Elevará el rol (y por lo tanto el salario) de un jugador de banquillo de la Liga Nacional, lo que agrada a los jugadores. Funcionó bien, aunque con resultados variados, en 2020, como he escrito. Entonces, ¿quién dice que no?

Creo que los propietarios no están del todo convencidos. Cuando se anunció el cierre patronal la declaración del comisionado Rob Manfred incluyó esto:

Cuando las negociaciones carecían de impulso, tratamos de salir del bloqueo ofreciendo aceptar el bateador designado universal, crear un nuevo sistema de draft utilizando una lotería similar a otras ligas y aumentar el umbral del impuesto sobre el equilibrio competitivo que afecta solo a un pequeño número de equipos.

La cursiva es mía.

¿Ves lo que pasa? El DH universal, que ambas partes parecen desear, se ha convertido en moneda de cambio. Los jugadores lo quieren, así que Manfred quiere convertirlo en una pieza más de la negociación, incluso aunque los suyos también lo quieran. Al fin y al cabo Manfred es un abogado… Dar a los jugadores un DH universal puede ayudar a bajar el salario mínimo o a un umbral de impuesto al equilibrio competitivo más bajo, ¿verdad?

Pero no creo que los jugadores lo quieran tanto. Tienen cosas más importantes por las que pelear. Dado que casi nadie en el lado de los propietarios o de los jugadores está adoptando la postura tradicionalista de oponerse al DH universal, creo que el argumento más sólido en su contra es que será utilizado según convenga en las negociaciones del convenio colectivo. Sin importar si quieres o no que los lanzadores bateen, creo que todos podemos estar de acuerdo en que esa es una razón bastante estúpida para evitarlo.

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